Come fly with me.
Si se logra ver a un pájaro triste-azul por la noche, lo más probable es que se los encuentre, a ellos, solos.
Sus cantos son a veces malditos, otros divinos. Pero siempre son hermosos. Y para no taparse el uno con el otro, van solos. Lo que los hace vulnerables ante cualquier cazador.
Para no ser vistos, los pájaros tristes-azules, cantan solo de noche.
Sigue siendo un riesgo, porque los gatos ven muy bien de noche.
Esto provoca que los pájaros tristes-azules, que no tienen las agallas, prefieran ir directo a las jaulas. Así es como van desapareciendo.
Pero los que si las tienen prefieren morir, en lugar de estar enjaulados. Aman la libertad, y por eso cantan; son hijos del sentimiento, y por eso lo hacen de noche.
Tanto recuerdo y tanto que pensar sobre los pájaros tristes-azules que están sueltos.
Pero la vida trae las buenas como también trae a las malas:
A los pájaros tristes-azules que están sueltos, se los comen los gatos que están sueltos. A los gatos que están sueltos, los matan los perros que están sueltos. A los perros que están sueltos, los aplastan los autos que están sueltos. A los autos que están sueltos, los roban los ladrones que están sueltos. Y a los ladrones que están sueltos…
…Bue, será mejor que siga recordando el hermoso canto de los pájaros tristes-azules.


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