viernes, marzo 17, 2006

Mala tierra, tragame.

Estabamos con Charei en la clase de matematicas. Fue de esos dias en los que las parsianas se te cierran involutariamente (Solo a mi se me ocurre salir la noche anterior), y para no quedar como chango, dormido en el pupitre. Decidimos desarmar, como dos buenos chiquillos, las lapiceras bic y arrancar un trozo de papel para jugar a la guerra de papeles.

Ya cansados de empapelarnos la cara con bollitos ensalivados, decidimos complotarnos para molestar al prestaatencion de Javier.

(Aclaro que su serivdor asiste a una facultad, donde el maximo de alumnos por curso, no supera los 30, ah y son todos gauchos.)

Por supuesto el profesor no tardo en darse cuenta de nuestra falta, y aprovechando de que por fin, han decidido hacer algo bueno por el 24 de marzo, nos hizo acercarnos a él. Y con nosotros al su lado, dio una extensa charla, sobre "el golpe de estado". Todo para terminar diciendo:

"Hubo gente que dio su vida por las facultades. Y ahora ustedes, que no dan mas que molestias."

No tardamos ni 5 segundos, entre nuestras mejillas rojas y disculpas, en tomar nuestras cosas e irnos de la clase. Pero ni bien cruzamos la puerta, el profesor nos hizo volver, y por supuesto, no paro de hacernos preguntas sobre el tema que estaba dando. Dejandonos cada vez, mas tontos.

Si tan solo vieras como se reian de nosotros, valla tonteria. Valla papelon.



Es que ahora entiendo. "Hubo gente que dio su vida por las facultades." Y si me hubiesen preguntado en ese momento, pues, yo tambien la hubiese dado. Es que por culpa de la facultad, por un momento quise estar muerto.











El mayor de mis respetos a los 30.000 y a los que los sufren.