jueves, febrero 23, 2006

La injusta vida.

Se notaban mis ansias ya desde la llegada a la subte-estacion de Plaza Italia...
Como un niño (hablo como si hubiera dejado de serlo) sonreia mientras caminabamos hacia la puerta del Zoologico.

Empeze a casicorrer desesperado por llegar y poder ver al fin, a un Axolotl ... Ema y el colo, simulaban ser adultos pero no se quedaban atras.

Ni bien dieron los mapas en la entrada, puse a buscarme el acuario. Hallado entonces, nos dirigimos a destino.

-Mira, mira la foca que bonita... demosle de comer.

- Si, ya. Pero donde esta mi axolotl?

-Mas adelante debe haber.

Seguimos camino y valla desgracia mia, el cartel de la puerta del acuario, se reia de mi diciendo con sus letras : ESPECIES NACIONALES.

A mi que carajo me interesa ver pejereyes, truchas y bagres...yo quiero Axolotl. Pero nuevamente, no tuve lo que quise, e hice como siempre: agachar cabeza, callar y adelante...

Si vieras que lindos los Simbas, Timones, Pumbas y bambies que habia. Incluso estaba Nemo.
y el mismisimo Rafiki. Pero nadie me dio mi Axolotl.

Valla que lo busque, lo busque en el serpentario, en la selva subtropical, en el lago. Incluso en el carrusel y los juegos infantiles, pero nada.

Lo busque y lo busque, hasta que al fin comprendi.


"siempre que quieras algo en la vida, no lo busques. Porque la muy hija de puta no te lo dara jamas"
o simplemente: " Si quieres ver un Axolotl no vallas al Zoo de Buenos Aires, anda a Temaiken".