miércoles, abril 26, 2006

Para un amigo.

Hoy los pájaros cantan, puedo ver el mar azul.

Hoy los niños no lloran y no distingo el norte del sur.

Hoy aquel negro es lo mismo que aquel blanco y que aquel amarillo.

Hoy, eso que me gusta, dura toda una vida.

Hoy no hay vicio que mate ni engorde.

Hoy aquel rio que creí contaminado, parece un cristal.

Hoy no hay espejos, por mi nombre, que no hay espejos.

Hoy no hay espacios para guerras, han nacido bosques en su lugar.

Hoy no hice aquello que me molesta.

Hoy no hace frió, ni calor. No me aturde el sol, ni me opaca la luna.

Hoy no existen el diario y tampoco la televisión.

Hoy he visto mujeres opinando sin prejuicios.

Hoy no hay extraños, no apedrean al delicado.

Hoy, un hombre sabio, fue nombrado la persona mas hermosa del mundo.

Hoy no recuerdo el ayer, ni me preocupo por el mañana.

Hoy no han descubierto la pólvora ni el oro.

Hoy el obrero cena junto al proletariado.

Hoy no hay Gransci, no hay Nietzsche, no hay Sastre, tampoco hay Guevara.

Hoy no vi a un Punk ni mucho menos a una Barbie

Hoy solo vi personas.

Hoy no hay malas hiervas, solo a las delicadas flores veo florecer.

Hoy no pensé, eso que tanto pienso.

Hoy me creí todos los poemas que leí.

Hoy no hay dioses por alabar. Ni dioses por matar.

Hoy da igual esa camisa que aquella remera.

Hoy todos se miraron las caras y sonrieron.

Hoy nadie me pidió caridad.

Hoy todos fueron invitados a la fiesta, nadie quedo afuera.

Hoy no ayude a mi hermano, sin embargo, hoy no se enojo.

Hoy no me contaron lo que hizo mi vecino.

Hoy se extinguió la política y sacaron las rejas.

Hoy no escuche al militar, ni al liberal.

Hoy no aparecieron canciones tristes, hermosos arpegios se escucharon nomás.


Hoy, sin embargo, no soy feliz.

Nuevamente me han golpeado.

Me han golpeado justo en el corazón.